Principios

Emprende

Es el mecanismo que nos permite trabajar y ganar dinero haciendo lo que más nos gusta.

Si ya has tomado la decisión, te recomiendo que leas mis principios.

Quítate el miedo

Muchos no lo hacen por miedo, otros por estar acomodados en su trabajo, por desconocimiento, porque sus círculos se lo desaconsejan…

¡Emprender ha de ser una decisión personal, y hay que hacerlo sin miedo!

Emprende cuanto antes

Mejor a los 20 que a los 60 años. Cuanto más joven eres, puedes permitirte arriesgar más, ya que tienes menos que perder.

Cuanto antes lo hagas, mejor.

Quien no arriesga, no gana

¿Conoces a alguien que haya conseguido tener una gran empresa sin arriesgar?. No. La gran mayoría empieza de cero.

Arriesga, y gana.

Fracasa, fracasa y fracasa

Cuanto antes fracases, antes te darás cuenta de tus errores y antes podrás corregirlos para seguir aprendiendo.

Fracasar forma parte del aprendizaje y por tanto del emprendimiento.

Sé persistente

Pase lo que pase, tienes que tener claro donde quieres llegar. Habrá momento difíciles que debes de saber superar. No te rindas.

Si no eres persistente, puedes fracasar.

No dejes para mañana...

…lo que puedas hacer hoy. A veces la pereza nos presiona a ir dejando tareas pospuestas. Esto es muy peligroso que si no lo dominamos, nos puede llegar a impedir hacer algo planificado desde hace años.

Ponte manos a la obra. Quítate la pereza, intentado sacar al día el máximo trabajo posible dentro de tu tiempo.

Cómete el mundo

Afronta cada día con ganas e ilusión, intentando realizar tu trabajo de la forma más profesional posible.

Nunca dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.

No te juntes con cualquiera

Si piensas emprender en sociedad, no te juntes con personas muy cercanas (familiares cercanos, amigos de toda la vida… etc.) ni porque se os haya ocurrido en un bar tomando cañas.

Emprender puede ser muy bonito, pero también se puede torcer y es mejor que si esto ocurre, no pierdas a los que más te importan.

Socios... los justos

Si finalmente te juntas con alguien, intenta que sea el menor número de personas posible y que:

  • Os podáis complementar.
  • No tengáis pegas en repartiros tareas.
  • Estéis alineados: sepáis todo lo que implica emprender.
Aprende a decir NO

Es muy importante saber dónde están nuestros límites personales y laborales.

Saber decir NO, te evitará agobios y problemas. ¡Aprende a decir NO!.

Minimiza la inversión inicial

Si tu proyecto requiere de inversión, que sea la mínima posible al empezar.

Si requieres de oficina, empieza con coworking, si requieres de local comercial, uno pequeño, si puedes teletrabajar, hazlo…

Si tu empresa consiste en un producto, realiza un MVP, no gastes todos los recursos de que dispongas en un inicio sin saber si luego funcionará.

Cuidado con los socios capitalistas

Es posible que tu proyecto capte la atención de un socio capitalista que se quiera meter en tu proyecto. Pregúntate primero si es necesario. ¿Puedes minimizar la inversión y asumirlo tu?. Si es así, mejor.

Recuerda que un socio capitalista, siempre estará en la sociedad y, querrá obtener un rendimiento de tu trabajo por la inversión realizada.

Emprende por vocación

Mucha gente emprende por necesidad, cuando ya ha probado muchos trabajos y ven que no le queda otra salida o bien porque llevan largas temporadas en el paro.

Hay que emprender por vocación, dispuesto a sacrificar horas de trabajo, teniendo clara tu visión de futuro.

Si emprendes porque no te queda otra, estás destinado al fracaso.

Separa tu vida personal de tu vida empresarial

No des demasidas pistas sobre quién eres, qué haces, dónde estás… etc. Tampoco des ni muestres tus redes sociales a tus clientes.

Eres una persona en el trabajo y otra en tu vida personal.

Número de teléfono empresarial

Nunca des tu número de teléfono móvil personal a tus clientes. Ábrete una línea nueva y dales ese.

Sino, te llamarán los domingos…

Analiza a la competencia

Siempre está bien saber quién es tu competencia, y en qué te diferencias o qué aportas de nuevo.

¿Qué sabes hacer que ellos no? ¿Cuál es tu ventaja competitiva?

Educa a tus clientes

Si tienes un horario, una metodología, un método de pago establecido… házselo saber.

Si no lo aceptan, intenta converncerlos y de lo malo, recházalos. Tus condiciones están creadas en base a tu experiencia y no debes dejarte pisar.

Establece un coste/hora

Calcula el coste de tus productos y servicios por hora, basándote en una estimación de ingresos, gastos y márgenes comerciales.

¿Cuánto quieres ganar? ¿Cuáles son los gastos?

Ganancias = Ingresos – Gastos

Ponte un horario

La manera más productiva de trabajar es con un horario. Si no lo haces, cada día encontrarás una excusa para empezar o acabar a una hora distinta y tu rendimiento se verá afectado.

Establécelo y ponte manos a la obra.

Anticípate

A lo que pueda llegar: más carga de trabajo, papeleos, pagos de impuestos… etc.

Adelántate a los clientes, preveé qué es lo que van a necesitar y ofréceselo tú antes de que te llamen nerviosos.

Anticiparte es una buena manera de prevenir.

Dominio y correo corporativo

Contrata un dominio y créate un correo electónico corporativo del tipo: info@midominio.com.

No seas tan cutre de darle a tus clientes un Gmail o un Hotmail.

Crea una imagen de marca

Contrata a un diseñador y haz un logotipo y tarjetas de visita. No seas tan ‘creativo’ de hacertelo tú.

Muestra lo que haces al mundo

Ya tienes logotipo, dominio y correo. Es el momento de hacer una web donde mostrar tus servicios y trabajos.

Recuerda que una web está abierta 24/7 y es una buena manera de promocionarte.

Usa un software de facturación

No hagas facturas en Excel o en Word. Empieza desde el minuto 1 usando un software aunque sea básico que haga esto por tí.

Te ahorrará tiempo (y dinero).

Contrata a un gestor fiscal o gestoría

Como sabrás, hay que tributar y para ello hay que hacer papeleos, gestiones, presentar facturas, pagar impuestos…

Mi recomendación es que si desconoces el tema, externalices esto a unos profesionales.

Automatiza procesos

Por ejemplo, si presentas muchos presupuestos, haz una plantilla base; si recibes muchas llamadas, pon una centralita… etc.

Ahorra tiempo automatizando tareas repetitivas.

Sé ordenado

Organiza todos los datos de la empresa: carpetas para documentos, bases de datos con información… etc.

Ganarás en productividad.

Aprende a delegar

Este es uno de los principales miedos cuando se empieza, que nadie lo va a hacer mejor que tú.

Si no delegas, no te liberas de trabajo y tampoco podrás crecer.

No tengas miedo en crecer

Detecta cuando ha llegado el momento de contratar a más personas y realiza un proceso selectivo.

Recuerda, una persona con experiencia, aunque sea más cara, resuelve mucho más y mejor. Esto te libera a tí, para continuar creciendo o realizando otras tareas que ellos no pueden hacer.

Cuida a tus empleados

Las personas dentro de una empresa son uno de los activos más importantes.

Con un buen equipo, puedes llegar a tener una buena empresa, con uno malo puedes cerrar en pocos meses.

Cuídalos y ayúdalos. Harán lo mismo por tí.

Subcontrata

Si aún habiendo crecido, hay proyectos que te descuadran otros en la empresa, prueba a subcontratarlos total o parcialmente.

Existen excelentes plataformas online para realizar esta tarea.

Tira del carro

A medida que crezca la empresa verás como de una manera o de otra, siempre hay que estar detrás.

Es lo que se llama dirigir o gestionar una empresa. Sin esto, al poco tiempo todo se vendía abajo.

Se necesita estar tirando constantemente del carro.

Los mejores clientes tienen prioridad

Prioriza a los clientes que valoren tu trabajo, te paguen bien y no te mareen tanto como otros.

Trabajarás más a gusto y tendrás mayor margen de ganancias.

Deshecha proyectos basura

Cuando tengas una cartera de clientes, y puedas ser más selectivo, deshazte de los proyectos que te hagan perder tiempo, dinero y energía.

Quédate con los mejores.

La apariencia importa

Ya sea en reuniones físicas, atención al público o en videollamadas virtuales, intenta ir correctamente vestido. No es necesario ropa cara, simplemente actual, limpia y planchada.

Oler bien también es importante. Usa colonia y evita llegar sudado al centro de trabajo.

Planifica el nuevo año

Cada año, revisa las previsiones de facturación aproximadas, de esta manera tendrás una visión del trabajo a realizar.

Una buena planificación permite aclarar tus metas y dejarlas correctamente establecidas en el tiempo.

Focalízate en un negocio

Puede ser que la euforia de emprender te lleve a iniciar varios proyectos paralelos, si es así, céntrate en uno y aparca los demás para más adelante. Una vez funcione el primero, puedes probar con más.

Quien mucho abarca… poco aprieta.

No te duermas

El mundo avanza a un ritmo vertiginoso.Tú debes de hacerlo igual.

Fórmate, actualízate, sino la competencia te podría adelantar.

Aprovecha tiempos muertos

Entre tarea y tarea seguro que puedes aprovechar tiempos muertos para ir haciendo pequeñas cosas que sino nunca harías: ordenar, planificar, optimizar… etc.

Recuerda que muchos tiempos muertos pueden suponer al final muchas horas.

Deja las cosas por escrito

Algo que deba verse reflejado en un futuro, un contrato, un acuerdo con un cliente… etc.

Las palabras se las lleva el viento. Deja las cosas por escrito y en muchos casos firmadas para evitar problemas en un futuro.

Aprende de los mejores

Una vez te metes dentro del ambiente emprendedor, conocerás a otros empresarios. Aprovéchalo para hacer negocios y conocer sus métodos y estrategias que pueden hacer crecer tu negocio.

Crea tu red de contactos. Surgirán sinergias.

Desgrávate IVA

Aprovecha la legalidad para desgravarte el IVA de productos que asi lo permita tu código de actividades económicas.

Consulta con tu gestor si tienes dudas.

Sé un líder, no un jefe

Un líder es alguien al que todo el mundo quiere seguir, que asume errores, ayuda y se compromete con el equipo. Un jefe mira por encima a los demás, culpando, gritando y sin asumir errores.

Y tú, ¿qué quieres ser?.

Haz que tus clientes hablen de tí

No hay mejor publicidad que la gratuita, la que te pueden realizar clientes por un trabajo bien hecho y un buen trato. Estos clientes te pueden traer más y hacerte crecer.

¡Trata bien a los clientes! ¡Haz tu trabajo con la máxima profesionalidad!

No llores por perder un mal cliente

Hay clientes que no los mereces: los que te hacen perder el tiempo, te ajustan el presupuesto, te piden de más y encima en tiempos imposibles.

Ten claros tus límites y si es necesario piérdelos. Estarás más tranquilo y evitarás trabajar en parte gratis y enfadado.

¿Productos o servicios?

A la hora de emprender puedes crear un negocio que ofrezca productos o bien servicios. Ventajas e inconvenientes:

Un producto: tienes menos margen y has de vender muchos para obtener beneficio, pero el cliente no te puede marear quiriendo que se lo personalizes.

Un servicio: da generalmente mayores ganancias pero suele ser personalizado y corres riesgo de que los clientes te pidan constantemente personalizaciones o cambios.

La especialización es la clave del éxito

Imagina por un momento que en el siglo XXI, cada uno de nosotros tuviésemos que construirnos la casa, fabricarnos el coche, recolectar comida, diseñarnos y montarnos el móvil… etc. No tendríamos tiempo material para todo y por lo tanto no podríamos tener las comodidaes de las que disponemos.

Lo mismo ocurre en una empresa, no te puedes dedicar a todo, y por ello muchas de las cosas que te piden los clientes hay que rechazarlas. Y debes hacerlo porque no puedes garantizar que lo puedas hacer, y tampoco que lo puedas hacer bien. Por lo tanto, es altamente probable que quedes mal con el cliente y lo pierdas. Otra razón es que acabes perdiendo dinero al no conocer bien el sector.

Especialízate en algo concreto. ¡Esa es la clave del éxito!.

Establece tus metas

Cierra los ojos e imagina dónde te ves en 5, 10 o 20 años. ¿En el mismo sitio?, ¿Con una casa más grande?, ¿Con varias empresas?.

Realizanzo este simple esfuerzo de una manera persistente, condicionas tu mente y harás que tu subconsciente se ponga a trabajar hasta llegar a ello.

Tú pones tus límites. Tú pones tu metas.

Retírate a tiempo

Una retirada a tiempo es una victoria. Memoriza esto.

No adquieras una obsesión por el emprendimiento sin una planificación ni unas metas que cumplir. Menos aún si no eres recompensado con buenos resultados.

Retírate cuando intuyas que ha llegado la hora o que es conveniente no poder aportar más.